El uso de la inteligencia artificial en el real estate está demostrando ser uno de los más importantes desencadenantes de la revolución proptech. El sector está descubriendo cómo gestionar la cantidad masiva de datos que producen los edificios y monitorizar los Key Performance Indicators (KPI) a medida para agilizar los procesos y extrapolar información valiosa.

La inteligencia artificial es un término colectivo para las aplicaciones de software que abordan la resolución de problemas de una manera que se aproxima al intelecto humano. El aprendizaje automático suele consistir en la clasificación y el análisis exhaustivo de datos por parte de sistemas de software que permiten a los algoritmos adquirir conocimientos, a menudo mediante la detección de patrones complejos en grandes conjuntos de datos.

“En el sector inmobiliario existe la famosa “corazonada” que ha estado impulsando la toma de decisiones durante mucho tiempo”, señala Titus Albrecht, cofundador y director general de RealxData, una plataforma de análisis de real estate basada en IA y big data.

“Pero con los datos adecuados, se pueden tomar mejores decisiones, y llegar a conclusiones importantes y a veces inesperadas, a través de patrones extrapolados por el aprendizaje automático y la IA”.

Titus Albrecht

Para los profesionales del real estate, este tipo de tecnología inteligente está repercutiendo no sólo en la gestión de los flujos de trabajo cotidianos, sino que proporciona auténtica inteligencia inmobiliaria sobre el entorno urbano.

“Intentamos que los datos sean extremadamente accesibles para los profesionales inmobiliarios. Se puede saber mucho sobre el mundo inmobiliario pero no ser un experto en datos; ahí es donde entran herramientas como la nuestra”, añade Albrecht. “Nuestra tecnología puede ocuparse de todo; desde las listas de alquileres hasta la detección de tendencias tales como el aburguesamiento del barrio, analizando una amplia gama de factores, como los tipos de restaurantes que han abierto recientemente. Este tipo de información es importante para el valor de las propiedades en el futuro”.

Un estudio de PwC sugiere que la inteligencia artificial podría generar más de 15 billones de dólares para la economía mundial en la próxima década. El impacto de la inteligencia artificial en el real estate crecerá exponencialmente en las próximas décadas, desde los chatbots B2C en los portales inmobiliarios hasta la racionalización de los procesos de gestión de activos en carteras inmobiliarias multimillonarias.

Atención institucional

Las principales instituciones inmobiliarias y financieras, que a menudo han sido consideradas como lentas en la adopción de la tecnología, están cada vez más dispuestas a entrar en el juego. El gigante de la inversión global Patrizia se distinguió por invertir en empresas proptech desde el principio, con un enfoque particular en los datos y la inteligencia artificial. Dos de estas inversiones, Evana y Cognotekt, se adquirieron por separado, pero son tecnologías complementarias que, juntas, “proporcionan una solución excepcional para la gestión de datos y procesos documentales para nuestros socios y todo el sector inmobiliario”, confirma Manuel Käsbauer, director de Tecnología e Innovación de Patrizia. “Vemos la IA como una herramienta importante para mejorar nuestros procesos, el rendimiento y la transparencia”, subraya.

En la gestión de activos, las aplicaciones de la IA incluyen desde contratos de arrendamiento a medida y su gestión, hasta la automatización del funcionamiento de los propios edificios. Su uso potencial en la gestión de instalaciones y las estrategias de valoración también pueden simplificar las colaboraciones y aumentar el número de transacciones entre pares en el sector.

Retos en la adopción de la inteligencia artificial en el sector inmobiliario

A pesar de los prometedores resultados que conlleva el uso de la inteligencia artificial en el real estate, aún quedan algunos obstáculos por superar.

“Un problema que hemos observado en el mercado alemán es que no hay muchos incentivos para acelerar los procesos, ya que el sector trabaja a un ritmo tradicional”, sugiere Albrecht. “Sin embargo, en mercados como Nueva York y Londres, donde la velocidad es esencial debido a la cultura y a la feroz competencia, la IA se considera una tecnología interesante para resolver problemas y detectar tendencias”. La pandemia también ha acelerado la adopción de tecnología en general”.

Skyline AI es una de esas proptech que se ha distinguido en la escena inmobiliaria de Nueva York. Esta start-up israelí se autodenomina gestor de inversiones de inteligencia artificial para el sector inmobiliario comercial, y se asocia con empresas inmobiliarias para crear vehículos de inversión de nueva generación potenciados por la IA. Skyline AI, con oficinas en Nueva York y Tel Aviv, afirma que ha analizado los datos de todas las operaciones realizadas en las últimas cinco décadas en sus mercados, en más de 400.000 activos. Esto le permite predecir tendencias y cambios de valor para respaldar las inversiones adecuadas.

VTS, su homólogo neoyorquino, también se centra en lo que denomina “la parte de datos del viaje”. Explica Gijo Mathew, Chief Product Officer en VTS: “Nuestro software tiene un valor incalculable para las empresas que se ocupan de sus datos, ya que les ayudamos a entenderlos y limpiarlos, aprovechando la información en un formato estandarizado y haciéndola accesible y útil.

Gijo Mathew

“La transformación de la industria no se basará en los datos por los datos, ni en el salto a la IA porque es la moda del mes. Se tratará de identificar los puntos de necesidad reales y determinar la mejor manera de resolverlos.”

Impacto de la inteligencia artificial en el sector residencial

Las aplicaciones potenciales de la inteligencia artificial en el sector real estate también van más allá del CRE. El sector residencial se está convirtiendo en la siguiente frontera en la que la IA puede dar a las empresas inmobiliarias una ventaja sobre la competencia, como demuestra IMMO Capital. Con oficinas en Londres, Hamburgo y Delhi, IMMO Capital utiliza la tecnología de IA para construir carteras de inversión de unidades residenciales unifamiliares (SFR). “Nuestra IA es lo que nos permite obtener y suscribir activos a escala, algo que no ha sido posible hasta ahora con los SFR. Sin el uso de esta tecnología, no estaríamos en condiciones de analizar un gran volumen de activos”, explica Lasse Christensen, vicepresidente de estrategia de IMMO Capital.

Añade: “Vemos un enorme potencial para la tecnología de IA. Hemos empezado a experimentar con la automatización del proceso de adquisición y diligencia debida, lo que podría proporcionar a nuestro equipo de inversión más tiempo para resolver retos difíciles en lugar de leer montañas de documentos.”

De cara al futuro, instrumentos como la IA tienen todos los elementos necesarios para entrar en la corriente principal del sector, sugiere Charlie Wade, Director General de VTS EMEA:

“Estamos en un momento crucial en el sector inmobiliario. El Covid-19 ha servido para forzar la adopción de tecnología que ya estaba llegando al sector”.

Sin embargo, Wade indica que comprender en profundidad sigue siendo clave.

Charlie Wade

“La IA puede ser una herramienta increíblemente poderosa, y no sólo una palabra de moda. Para lograr eficiencias a través de la automatización, el sector debe considerar la IA como una solución, no como un resultado, identificando primero los problemas que hay que resolver”, afirma Wade.

“La IA tiene muchas aplicaciones potenciales, pero, en definitiva, para que el real estate salga de los años 80 y entre en la década de 2020 será necesario dar un nuevo salto de fe. El reto definitivo al que se enfrenta el sector actualmente es la confianza y el ritmo de adopción de las soluciones basadas en la IA”, concluye Albrecht.

Artículo originalmente publicado en MIPIM World Blog