El comienzo del año relativamente positivo del retail se ha visto afectado por una crisis sanitaria mundial sin precedentes, que ha hecho que se cierren tiendas y centros en todo el mundo y que los países comiencen a determinar la forma de reabrirlos por fases.

Podemos especular, por supuesto, pero la realidad es que nadie sabe realmente cómo será la “nueva normalidad”. Los cambios sísmicos y forzados en el comportamiento de los consumidores han creado un nuevo paradigma. Los clientes se han reconectado con los supermercados en una época en la que la relación se estaba apagando. El personal de la tienda se ha convertido en una de las primeras líneas de trabajadores clave. La moda ha sido devastada. Los hogares se han convertido ahora en un lugar de trabajo, al mismo tiempo que un lugar de descanso o de socialización gracias a aplicaciones como Zoom. Las calles y los sitios de reuniones habituales están tranquilos – y así seguirá siendo durante un tiempo.

La seguridad y la protección se han convertido ahora en la prioridad de la población, dejando otros aspectos básicos como la libertad y la conveniencia en un segundo plano.

Aún es demasiado pronto para predecir las implicaciones a medio y largo plazo en nuestra forma de vida. Algunos cambios remodelarán la sociedad y, sin embargo, como personas, somos resistentes y adaptables y a menudo tenemos poca memoria. Lo normal será diferente, ¿pero cómo de diferente?

De todos modos, el cambio ha sido una de las prioridades del programa de MAPIC durante los últimos años, un tema en el que se debía hacer hincapié incluso antes de que se produjera la crisis sanitaria.

“Nuestra intención para 2020 siempre ha sido centrarnos en nuevos modelos de negocio para el retail, mezclando usos, creando ciudades atractivas, llevando a cabo remodelaciones y ampliaciones, y siempre tenido en cuenta la sostenibilidad y la innovación que subyace a todo ello”, dice la directora de MAPIC, Nathalie Depetro.

“Aún más importante, la forma en que abordaremos esto en el MAPIC será diferente, porque nuestro énfasis estará en la colaboración, la creación de nuevos modelos de negocios, la sostenibilidad, el intercambio de datos y un movimiento hacia actitudes menos propietarias y más de compartir y trabajar juntos por un objetivo común. El renacimiento de nuestra industria depende de que nos unamos y reconstruyamos juntos”.

Esa reconstrucción está empezando ahora mismo, ya que gran parte de Europa y Asia está despertando. A lo largo del mes de abril, las tiendas y centros comerciales comenzaron a reabrir, dependiendo de las regulaciones de cada país, con una gran cantidad de nuevos sistemas operativos para priorizar la higiene y el distanciamiento social.

China, fue el primero. Pero el rendimiento de las tiendas reabiertas ha tardado en recuperarse y los consumidores chinos han sido cautelosos a la hora de volver a los centros comerciales, debido a las preocupaciones económicas y sanitarias. La jefa de investigación del National Australia Bank en Asia, Christy Tan, afirma que la economía de consumo de China ha experimentado un cambio importante hacia “un consumo más basado en el interior que en el exterior”.

En las primeras etapas, los consumidores salían a buscar alimentos esenciales, pero no a gastar de manera descomunal. Del mismo modo, las cifras en las ventas del sector del cine siguen siendo casi nulas, mientras que las visitas a los restaurantes han disminuido enormemente. Dado el tamaño y la escala de muchas ciudades chinas, desde Cushman & Wakefield sugieren que se ha dado prioridad al uso de máscaras y a la higiene por ser más pragmáticos que el distanciamiento social.

El Grupo Ingka informó que el número de visitantes ha vuelto al 70-80% de los niveles normales en China, mientras que en Alemania – que también ha reabierto sujeto a varias normas del estado federal – el número de visitantes está en el 63% con 40 de 57 inquilinos abiertos.

“Además de eximir a todos los inquilinos del pago del alquiler y de las tasas de servicio, los Centros Ingka han invertido en medidas para impulsar el tráfico de comercio electrónico hacia sus sitios, y para ayudar a los retailers a trabajar juntos para compartir los servicios de entrega a domicilio y de recogida.” aseguran desde Ingka

Mientras tanto, en los Emiratos Árabes Unidos han dado por terminado el periodo de confinamiento, y han empezado a reabrir los centros comerciales, basándose en el consejo del Departamento de Economía de Dubai de reabrir gradualmente, llevar a cabo una higienización diaria las 24 horas del día y someterse a un proceso de examen que permita comprobar la salud de todos los visitantes. Los centros comerciales también deben tener un sitio de cuarentena obligatorio para aislar los posibles casos de coronavirus. A los compradores sólo se les permiten visitas de tres horas y deben llevar una máscara y mantener el distanciamiento social. Los niños de 3 a 12 años y las personas mayores de 60 años, no están permitidos. Los sitios destinados al ocio y cultura permanecen cerrados hasta nuevo aviso.

Alemania, Austria, Italia, Grecia, la República Checa y Suiza han estado entre las primeras naciones de Europa en reabrir sus tiendas y servicios, aunque existen variaciones en el enfoque, las fases y las fechas en todo el continente. Francia le seguirá pronto.

“En términos de la imagen del retail en general, ya estábamos en un cierto camino y creo que demasiadas empresas han tratado de mantener algo que se había agotado. Lo que la crisis ha hecho es adelantarnos cinco años y el ritmo de cambio va a ser muy rápido, no por el problema del retial físico – creo que la gente siempre querrá participar – sino porque el retail tiene que responder a lo que la gente quiere”, asegura Ian Sandford, jefe del Grupo Eurofund con sede en Madrid.

Darren Richards, jefe de Real Estate de UK REIT British Land, está de acuerdo y dice que ve la situación actual más como un acelerador que como un agente de cambio.

“La conclusión ineludible es que vamos a necesitar menos espacio de suelo destinado al retail, aunque esto ya estaba destinado a suceder. Utilizo ese término con conocimiento de causa porque en este momento lo que tendemos a ver, especialmente dada la fractura de propiedad de los centros de las ciudades, es que cuando un retailer cierra, el propietario intenta volver a alquilar la unidad como tienda, por lo que en una era de menor demanda, no estamos reduciendo la oferta”, dice. “Dicho esto, incluso en un escenario alcista en el que el 40% de las ventas son online, las tiendas físicas seguirán representando el 60% del gasto en retail. 

El grupo de centros comerciales alemanes ECE fue uno de los primeros en Europa en abrir sus centros. En la fase inicial, alrededor del 80% de su cartera reabrió y cerca de tres cuartos de las tiendas dentro de ellos. El socio gerente Volker Kraft cree que en el período posterior a la crisis se producirá una mayor polarización, y es probable que prosperen los proyectos emblemáticos en vez del pequeño comercio.

Kraft cree que la cuestión clave es cómo afecta todo esto a la gestión de los activos y a la mezcla del retail.

“Nuestra opinión es que la pandemia no es un cambio de juego sino más bien un acelerador masivo – todos estos cambios de consumo y estructurales han estado presentes desde hace algún tiempo, pero la crisis ha hecho que las cosas avancen.”

“En primer lugar, veremos la consolidación de los retailers fuertes a medida que adquieran y tomen una mayor cuota de mercado enfrente a los que se encuentran en dificultades, que acabaran por desaparecer. En segundo lugar, veremos florecer centros comerciales grandes y centros de barrio, pero los más pequeños desaparecerán.”

Es comprensible que ahora mismo reine la incertidumbre. Todavía no se han comprendido plenamente las repercusiones de la reapertura en los nuevos casos de Covid-19, y el mercado está preparado tanto para averiguar cómo es la nueva normalidad como para cualquier futuro imprevisto en caso de que el control de los casos de pandemia exija nuevos cierres.

Sin embargo, en última instancia, parece más probable que los cambios simplemente aceleren las tendencias establecidas: el año 2030 parece haber llegado en 2020.

Artículo originalmente publicado en el blog oficial de MAPIC.